ESCENARIOS EDUCATIVOS

 


En la sesión del día 30 de diciembre llevamos a cabo diversas actividades interdisciplinares basadas en el diseño de escenarios educativos y deportivos, en el Campo Grande de Valladolid. Para ello, nos apoyamos en herramientas tecnológicas de geolocalización, por ejemplo, aplicaciones como OrientaTree o Wikiloc. Se trata, por tanto, de trasladar el aula a los espacios exteriores, en este caso a la naturaleza.

En primer lugar, desarrollamos la actividad “OrientaTree”. Mediante dicha aplicación llevamos a cabo varios circuitos (rojo y naranja), geolocalizando los puntos de interés o balizas y respondiendo a una serie de preguntas relacionadas con el conocimiento de diferentes especies de árboles y sobre la investigación en el entorno.

DIBUJO EN MOVIMIENTO

En segundo lugar, desarrollamos la actividad “Dibujo en movimiento”. Mediante el empleo de una aplicación de geolocalización, en nuestro caso Wikiloc, realizamos un dibujo a la vez que nos movíamos por el entorno de Campo Grande. Así, mi compañera Paula Nieto y yo decidimos crear una fresa, como se puede observar en la siguiente imagen. 

FOTO-RELATO

Finalmente, llevamos a cabo la actividad “Foto-relato” en relación con la inclusión y la diversidad, tomando como escenario el Campo Grande. Para ello, durante la actividad anterior nos inspiramos a través del entorno, debatimos sobre la historia que queríamos contar y realizamos las fotografías necesarias que ilustrarían nuestro foto-relato.

A continuación, se muestra el foto-relato elaborado junto a mi compañera Paula Nieto, titulado “Diversión sin obstáculos”.

Daniel es un niño de 10 años que se mueve a través de una silla de ruedas, ya que padece una discapacidad motora de origen medular conocida como Espina Bífida. Le encanta la naturaleza, es muy observador y curioso, por lo que le gusta mucho investigar sobre árboles y plantas. Además, se le da muy bien dibujar y pintar, concretamente, realiza unas pinturas muy buenas sobre diversas especies naturales. Sus tíos le regalaron un Inventario de árboles que le fascina, todos los días lo ojea y siempre lo lleva en su mochila.

Una tarde de primavera, visitó junto con sus padres el Parque Campo Grande de Valladolid. Allí recorrió los diversos puntos de interés, como la Fuente de la Fama, el Palomar, la Cascada, etc. También observó a los diferentes animales que habitan en el parque, como los faisanes, los pavos reales o los cisnes. Además, pudo ver en directo aquellos árboles y plantas que tanto había investigado. Estaba muy contento, se sentía afortunado de estar en aquel lugar tan maravilloso.

Pero aquella alegría que sentía cambió cuando llegó al Estanque. Allí vio cómo varios niños realizaban un paseo en barca en el que un agradable barquero les contaba las historias y las leyendas más famosas ocurridas en el parque. Como era muy curioso, deseaba con todas sus fuerzas montarse, pero su silla de ruedas se lo impedía por lo que se sintió muy decepcionado.

 Daniel y su familia siguieron su camino y fueron a tomar un helado a una zona de bancos. En aquel lugar se encontraban unos niños jugando entre los bancos. Daniel les preguntó si podía jugar con ellos, pero los niños le contestaron que a aquel juego no podía jugar alguien en silla de ruedas. Esto le hizo ponerse muy triste, pero sus padres trataron de animarle sacando un juego de mesa que llevaba en la mochila y jugando con él.

Tras esta parada, Daniel y sus padres prosiguieron con la ruta hasta llegar a la zona de la Pérgola, allí observó a un grupo de niñas jugar en el templete de música. Se trata de una zona elevada, con escaleras, por lo que él no podía subir y jugar con aquellas niñas. Esto aumentó su tristeza.


Después, se desplazaron hasta la zona de juegos. Allí vio a muchos niños y niñas jugar en el barco pirata, dónde saltaban, se tiraban por el tobogán, escalaban las cuerdas, etc. pero él no podía hacer nada de eso debido a su situación, así que empezó a llorar. 

Sus padres trataron de consolarlo y decidieron que regresarían al Palomar. Como a Daniel le encanta observar y dibujar aves, y habían llevado materiales de dibujo, pensaron que sería una actividad que le animaría.

Sin embargo, antes de llegar al palomar, se encontraron con varios compañeros de su clase que iban con sus familias y se saludaron. Enseguida percibieron la tristeza de Daniel en su rostro, y le preguntaron qué le sucedía; entonces sus padres les contaron a las otras familias lo ocurrido e inmediatamente los compañeros de Daniel trataron de animarle ayudándole a divertirse de igual forma que el resto de los niños.

Primero, se acercaron a la zona de la Pérgola, allí encontraron a unos operarios del ayuntamiento que se encontraban en las inmediaciones llevando a cabo unas obras de rehabilitación. Les pidieron ayuda y éstos instalaron unas tablas de madera en las escaleras, a modo de rampa para que Daniel pudiera subir al templete de música y jugar. Durante unos minutos estuvo jugando allí y se divirtió mucho por lo que ya estaba más alegre.

Seguidamente, se dirigieron al estanque. Allí los compañeros de Daniel y sus familias hablaron con el barquero, entonces éste salió de la barca y se acercó a Daniel. El amable barquero les enseñó a todos un vídeo desde su teléfono móvil donde aparecía el recorrido de la barca en el estanque y les contó varias historias. Daniel estaba muy contento, pues había podido ver el recorrido como si él hubiera estado dentro de la barca y se había reído mucho de todas las historias que les contó.

Finalmente, llegaron todos juntos hasta la zona de juegos. Una vez allí, entre todos sus compañeros, levantaron a Daniel de la silla de ruedas y lo montaron en un balancín con forma de caballito. Después, ellos se montaron en otros y realizaron una pequeña competición.

REFLEXIÓN FINAL

Como conclusión, quisiera señalar que me han resultado muy didácticas y entretenidas todas las prácticas, ya que hemos podido poner en práctica los aprendizajes vistos dentro del aula. Considero que se tratan de tres actividades inclusivas con multitud de posibilidades. Por ejemplo, podemos desarrollarlas con alumnos de Educación Primaria dentro del ámbito formal; con personas de la tercera edad desde la educación no formal e informal; además podemos formar grupos inclusivos de personas con diversas capacidades empleando Aprendizaje Cooperativo como metodología. Otra de las aplicaciones puede ser la introducción del Aprendizaje Servicio, mediante la colaboración entre adolescentes y personas de la tercera edad; los más jóvenes ayudarán a los mayores en el uso de las aplicaciones móviles y a su vez compartirán momentos y vivencias.

Por otro lado, encuentro varias limitaciones a las actividades desarrolladas. Por ejemplo, sería conveniente que la aplicación OrientaTree tuviera adaptaciones para personas con discapacidad auditiva o visual. Asimismo, dicha aplicación contiene preguntas poco variadas en relación con la temática, y no existen niveles, lo que podría resultar muy interesante para la puesta en práctica con personas de diversas edades o capacidades. 


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